La Römer KIDFIX II XP SICT y KIDFIX II Xp incorporan como novedad el SecureGuard o cuarto punto de anclaje del cinturón de seguridad que ayuda a minimizar las lesiones abdominales causadas por el cinturón de seguridad en caso de desaceleraciones muy bruscas o impactos frontales. Según las pruebas realizadas con dummies Q6 que representan a niños de 6 años aproximadamente, se ha demostrado en los crash-test que el SecureGuard puede reducir hasta un 35% las fuerzas fuerzas abdominales ejercidas por el cinturón de seguridad al desviarse de su trayectoria correcta.

El cuarto punto de anclaje del cinturón, para más seguridad
Recientes estudios han confirmado que los niños pasan una media de 20 minutos por hora sentados de forma incorrecta en el coche. En un asiento elevador, donde se utiliza el cinturón de seguridad del vehículo para sujetar al ocupante, el tramo abdominal suele ascender debido a los movimientos del niño, pasando de retener la cadera a situarse sobre su barriga.
En caso de sufrir un accidente, las colisiones frontales son las más comunes, y un cinturón de seguridad mal colocado en un asiento elevador hace que el abdomen sea mucho más vulnerable. De hecho, las lesiones abdominales producidas en colisiones frontales representan el 30% de los daños en niños que usan un elevador de seguridad.
Con el objetivo de mejorar la protección del abdomen del niño al ir sobre un asiento elevador, Britax ha desarrollado una solución para prevenir que el tramo ventral del cinturón ascienda durante el viaje.SecureGuard es un arnés de entrepierna que sujeta el cinturón de seguridad existente y lo convierte en un cinturón de cuatro puntos de anclaje, garantizando que el tramo abdominal permanezca en la posición óptima sobre la cadera, por mucho que el niño se mueva en el asiento.
Tras unos años de experiencia en EEUU, es la primera vez que esta tecnología se utiliza en Europa, lo que consolida la posición de Britax como líder en seguridad. El lanzamiento se avanza a la normativa R129 para toda la UE, que está en fase de desarrollo y cuya entrada en vigor está prevista en los próximos dos o tres años.
Los crash-tests efectuados indican que esta tecnología reduce las fuerzas sobre el abdomen hasta en un 35% en comparación con los elevadores sin SecureGuard, manteniendo así al niño en la posición más segura en su asiento al tiempo que le da libertad de movimiento.

Opiniones de nuestros clientes
Recibe nuestras novedades